
El descenso a la primera planta nos permite apreciar desde el costado la reproducción de la cámara funeraria del Señor de Sipán, en las que reposan sus restos en una urna de vidrio. Esta planta está dedicada también a la tumba del Viejo Señor uno de los antiguos gobernantes del lugar, posible ancestro del Señor de Sipán. Sus Ornamentos entre los que destaca el soberbio collar de oro con diez cuentas que representan cabezas de viejos, posiblemente una deidad, y otro no menos estupendo conformado por diez arañas de oro, así como un simbólico protector coxal, mitad de oro y mitad de plata, nos hablan de una época menos rica, pero en la que este dignatario ha de haber desempeñado una función similar a la de su descendiente. Por último en un anexo, se ha recreado la residencia del Señor de Sipán, denominada la casa real, que es también una manera de representar la organización social del pueblo moche: guerreros sacerdotes, sirvientes. La escena en la que se ha tratado de reproducir la indumentaria y el rostro de los antiguos pobladores con la ayuda de la iconografía presente en la cerámica, cobra vividez por medio de un espectáculo de luz y sonido.